Bitácora personal de un tomareño

jueves, 4 de febrero de 2010

Otra final en el horizonte.



Me siento bien, me noto eufórico pero no lo quiero expresar en demasía. Esto del fútbol da muchas vueltas, pero es que realmente lo que me daba miedo era este partido, en casa. Se que mi equipo fuera es una mosca cojonera y que no nos iremos del coliseum sin marcar al menos un gol.
Hoy el Getafe nos ha dado un baño de treinta minutos, un verdadero baño. Pero el fútbol es tan grande por estas cosas, no hace mucho que con muy poco nos ganaron 1-2, solo llegaron en a portaría en los dos goles, y hoy pudimos irnos al descanso con un 0-3 y nos fuimos ganando 1-0, los dioses de este deporte tienen estos caprichos.



Noto en el ambiente que nos estamos acostumbrando a vernos en estas tesituras, lo que no me hace ninguna gracia, nos creemos el ombligo del mundo, no le damos la importancia a lo que tenemos delante, toda una final de copa, y aun así seguimos discutiendo que si Jiménez si o Jiménez no.

Somos el Sevilla y que yo recuerde solo hemos estado en una semifinal de copa el año pasado contra el Athletic, el año que la ganamos y contra el Madrid el año de la bajada de Valdano al vestuario, con Caparrós.

Pero aun así no quiero decirlo muy alto, pero me veo en otra final, lo que no se es si podré ir.
PD: Jiménez cortó la sangría con el cambio de Negredo, a veces el que la lleva la entiende.

martes, 2 de febrero de 2010

Barras de cortina con regalo.

Una mujer recién divorciada, pasó el primer día bien triste empaquetando sus
cosas en baúles y maletas y su mobiliario en grandes cajas.
El segundo día vinieron y recogieron sus pertenencias y muebles.
El tercer día se sentó en el suelo en el comedor vacío, puso música suave,
dos velas, dos kilos de langostinos, un plato de caviar y una botella de vino
blanco frío y bebió y comió hasta más no poder.
Cuando terminó de comer, desmontó todas las barras de las cortinas de cada
cuarto, le quitó los tapones de los extremos y dentro le puso la mitad de
los langostinos y un buen poco de caviar y las colocó de nuevo con sus
tapones de los extremos.
Cuando el marido regresó a la casa se mudó con nuevos muebles y con nueva
novia. Todo fue perfecto los primeros días. Lentamente, la casa empezó a
oler.

Hicieron de todo, limpiaron, lavaron la ropa y airearon toda la casa. Los
aires acondicionados fueron revisados por si hubiera ratones muertos y las
alfombras fueron lavadas.
En cada esquina se colgaron perfumadores de aire. Se gastaron cientos de
botes de spray de olor. Hasta pagaron para cambiar todas las caras
alfombras de la casa.
Nada funcionó.
Nadie volvió a visitarlos, los trabajadores se negaban a trabajar en la
casa y hasta la sirvienta renunció.
Finalmente, el marido y la novia tuvieron que mudarse ya desesperados.
Todavía al mes no habían encontrado a quien venderle la hedionda casa.
Inclusive los vendedores se negaban a responder a sus llamadas.
Decidieron gastar muchísimo dinero comprando una nueva casa.
La ex esposa llamó al hombre para asuntos del divorcio y le preguntó cómo
estaba. El le contestó que bien, que estaba vendiendo la casa pero sin
decirle las verdaderas razones.
Ella lo escuchó con mucha calma y le dijo que ella extrañaba demasiado la
casa y que ella hablaría con los abogados para arreglar los papeles con tal
de que conseguir la casa de nuevo.
Sabiendo que su ex esposa no tenía la menor idea del mal olor el aceptó la
negociación por una décima parte del precio real de la casa con tal de que
ella firmara ese mismo día.
Ella aceptó y en menos de una hora él le mandó los papeles para firmarlos.

Una semana más tarde el hombre y su novia se pararon en la puerta de la
vieja casa con una sonrisa en los labios viendo como empacaban todos sus
muebles y los metían en un camión camino a su nueva casa.......

........incluyendo las barras de cortina.


Los hombres deberíamos entender que las mujeres son invencibles, imparables e insuperables... y para prueba unos simples cortineros bastaron...jajaja !!!!Besos bellas mujeres!!!!

Oda al Jamón.

No hace falta una chirigota para ver el arte de Cádiz.

lunes, 1 de febrero de 2010

Se ha ganado.

Se ha ganado y eso era lo que había que hacer. Se ha hecho con un fútbol rancio, visceral y sin argumentos, pero repito, se ha ganado.
Se ha ganado jugando contra un equipo que fuera de casa lo ha ganado casi todo.
Se ha ganado pese a un infame árbitro que se ha equivocado para los dos equipos, chulesco, déspota y prepotente se ha presentado este ante nuestra afición.
Se ha ganado viendo como un cierrabares como Cesar se quería cachondear de una afición soberana como la nuestra. Por si no lo sabes aun con lo viejo que eres, la chulería te la tienes que comer con papas, va en tu sueldo miarma.
Se ha ganado pese a que Kanouté, Luis Fabiano y Zokora aun tienen que entrar de lleno en el equipo, sobre todo los dos primeros.
Y se ha ganado por que el peso de este escudo cada vez pesa más para que los rivales puedan soportarlo.


Cuarto a tres puntos del tercero en liga, con unas semifinales en el horizonte mas cercano y a punto de empezar a andar en la auténtica Copa de Europa.
Se puede pedir más.
Si.
Que se juegue mejor, pero no lo olvidemos, somos el Sevilla.
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